No lo voy a negar, estaba algo nerviosa por dar este curso, no es lo mismo hacer una salida a la montaña, que impartir un taller de iniciación al alpinismo con la responsabilidad que esto conlleva.

Tengo la inmensa suerte de haberme estrenado con unas mujeres maravillosas, me lo pusieron todo muy fácil, se notaba que tenían muchas ganas de aprender o repasar en algún caso y además lo daban todo en las prácticas.

Sábado de prácticas con cuerdas

Nos juntamos en Escarrilla el sábado para desayunar y de ahí nos fuimos a la pequeña escuela de escalada que hay al lado del túnel, repasamos el material con sus explicaciones pertinentes y seguimos con el temario, repasamos nudos, maniobras de aseguramiento para pasos puntuales, confeccionar un rápel equipado y de fortuna, etc, y así sin darnos ni cuenta se nos pasa la mañana volando entre explicaciones, risas y confidencias.

El grupo ha encajado a la perfección y el buen rollo se respira en el el ambiente, y eso facilita mucho las cosas para que todo fluya.

Nos movemos al Portalet para comer algo y desconectar un ratillo, parecía que no, pero estábamos muertas de hambre!!!!

Terminamos de comer y nos vamos por la zona en busca de rocas para seguir practicando, ahora nos toca encordarnos y saber movernos por ese terreno variado, lo pasamos genial, a actrices no nos gana nadie jajaja.

Se nos echa la tarde y el frio encima y ya hemos terminado con todo el contenido, así que nos vamos a tomar algo que nos lo hemos ganado. Paramos en Escarrilla de nuevo y hacemos un nuevo amigo, Hugo, nuestro camarero favorito de ahora en adelante, pobrete no sabe donde se está metiendo!
Mas tarde cena furgonetera y a dormir, que nos espera la Foratata.

Domingo ponemos en práctica: Foratata

El domingo nos levantamos con ganas de poner en practica todo lo aprendido pero esta vez sobre terreno real, subimos por la canal sur muy tranquilas y en el momento que encontramos el tramo de cuerdas fijas nos equipamos y comenzamos a progresar encordadas, se nota que todas están disfrutando mucho porque no faltan las bromas y las risas en toda la jornada.

Llegamos a la cima, foto de rigor, bocata y ahora toca cambio de tercio, la bajada la hacemos por la arista y los rápeles, la verdad es que más completo imposible. Después de varias horas cabalgando por las alturas llegamos a los coches muy satisfechas con el trabajo realizado y con ganas de mucho mas.

Cervecita de rigor con nuestro camarero favorito, y se acabó. Ha sido un gran fin de semana de aprendizaje para todas que espero poder repetir pronto.

Muchas gracias a todas las participantes, sois la caña.
¡Nos vemos en las montañas!

 

Estela Callejero, Monitora del club en Alta montaña por la EAAM

club MONTAÑERAS ADEBÁN